
¿Qué representa el Liceo para vos?
Es una parte importantísima de mi forma de vida diaria. El Liceo me
dio todos mis amigos, gestó mi forma de ser, mi carácter, me
enseñó cómo desarrollarme en la vida.
En
algún reportaje que te hicieron hablaste de la importancia de que el
pack de forwards ande junto, ¿cómo se asemeja eso con la vida?
El rugby pregona que nada es individual. Se trata de un grupo en el que todos
tienen que tirar para el mismo lado, para adelante. Ese concepto se puede
trasladar a una empresa, a un colegio, etcétera. En ese sentido, el
pack de forwards funciona igual.
¿Por
qué recomendarías a los chicos que jueguen al rugby?
Porque es un deporte que va a desarrollarlos como personas de la mejor manera
posible, va a hacer que conozcan otras personas, van a ganar amigos, descubrir
los valores de la vida. El rugby les va a dar ese orgullo de ser parte de
algo. Uno aprende a dejar la vida por alguien y se siente retribuido cuando
el otro deja la vida por uno. Esa hermandad que uno llega a desarrollar con
sus compañeros es excelente.

“Uno
aprende a dejar la vida por alguien”
En abril, fue campeón con Buenos Aires. Jugó con la camiseta de los Pumas en su cumpleaños contra Italia. Pertenece a una familia en la que el rugby corre por las venas como un elemento vital más. Juan Fernández Lobbe, casi dos metros de pasión y entrega.
¿Qué
rescatás del campeonato conquistado con el seleccionado de Buenos Aires?
Fue una experiencia increíble. El grupo fue impresionante, se dio todo
muy lindo. Disfrutábamos estando ahí, disfrutábamos de
entrenar, disfrutábamos jugando juntos... eso hizo que nos volviéramos
un gran equipo.
¿Podés
describir al capitán ideal?
Es el que predica con el ejemplo. El que demuestra más por lo que hace
que por lo que dice. Y el que es coherente con eso que dice.
¿Que
actitudes deportivas debe tener ese capitán?
Las mismas que el resto del equipo: tratar de jugar al rugby al 100 %, jugando
al límite pero lealmente, con el mayor respeto hacia el rival, hacia
el réferi y hacia el compañero.
Fuiste Puma contra Italia en tu cumple, ¿cómo lo viviste?
Increíble, encima mi hermano cumple al día siguiente. En ese
momento estaba tan concentrado por lo que había logrado (jugar con
la camiseta de los Pumas) que sólo pensaba en jugar bien. Pero jugar
con mi hermano y en mi cumpleaños... hay poca gente que tiene esa posibilidad.

Describinos
tu debut en los Pumas
Por suerte fue lo más normal del mundo. Jugué muy tranquilo.
Era un partido tan importante para mí que estaba concentrado en que
me saliera todo bien. Recién cuando volví y me enfrié
empecé a caer... cuando todos mis amigos me felicitaban o me decían:
“¡Maestro, jugaste en los Pumas!”. Ahí empecé
a entender.
¿Qué
le dirías a tus padres que te inculcaron esta cultura del rugby y te
insertaron en el deporte?
Les agradezco mucho, no por haber llegado a los Pumas, sino porque el gran
grupo de amigos en los que puedo confiar lo tengo por jugar al rugby.
¿Qué
implica jugar en un club chico?
Sentís que sos parte de todo, y eso es bueno y malo a la vez. Todo
lo que se consigue es por vos, pero a la vez eso te cansa. Igualmente, saber
que hasta hace un par de años éramos 30 y que hoy somos 80 entrenando,
es espectacular. Ojalá seamos lo suficientemente organizados y disciplinados
para llegar a ser un club grande.
¿Qué
le decís a quienes tildan al rugby de deporte violento?
Es un deporte en el que te golpean fuerte. Sin embargo, salvo que encuentres
a un jugador de mala fe, siempre te van a golpear lealmente y vos vas a estar
entrenado y esperando el golpe. Parece violento de afuera, pero adentro, una
vez que estás acostumbrado, te acostumbrás al golpe.
Ping pong
Club
de fútbol: Boca Juniors
Comida: Milanesa napolitana con puré
Bebida: Sprite
Programa de Tele: Duro de dom y paso a paso
Banda de música: U2
Sueño: Quiero jugar un mundial de rugby de 15 y poder
darle a mi flia la tranquilidad con la que yo pude vivir desde chico.
Referente del deporte: mis dos hermanos
Altura: 1,92 mts.
Peso: 108 kg